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INTEGRANDO EQUIPOS POR SISTEMAS DE TRABAJO / EL EQUIPO COMO ORGANIZACIÓN

INTEGRANDO EQUIPOS POR SISTEMAS DE TRABAJO

EL EQUIPO COMO ORGANIZACIÓN

Lic. Guillermo Vélez González

La falta de lealtad, compromiso, responsabilidad, orden o resistencia son solo algunos de los aspectos que tenemos que enfrentar y resolver cuando coordinamos el trabajo de personas con el fin de lograr los objetivos de nuestra área.

Integrando equipos por sistemas de trabajo es un concepto propuesto como referencia para facilitar significativamente la observación, análisis, control y predicción del comportamiento de las personas cuando integran un equipo de trabajo.

El hablar de Sistemas de trabajo, no implica un procedimiento prefijado a modo de receta de cocina con los pasos a seguir para logra un resultado deseado con el personal; supone el entendimiento y aplicación de un conjunto de aspectos relacionados con el comportamiento laboral y social de las personas mismos que se deben de gestionar de acuerdo con las características de cada grupo y su respectivo contexto.

El presente artículo representa el primero de otros elaborados para compartir lo que a la experiencia del autor, es una forma más estructurada (conceptualmente hablando) sobre la forma de integrar y desarrollar equipos de trabajo.

Como todo estudio o investigación, nuestro primer paso obligado es definir nuestro objeto de interés y aunque inicialmente podríamos pensar que nuestro objetivo es el equipo laboral y sus métodos de trabajo, nuestro objeto real de estudio se centra en la forma en que se integra, mantienen, desarrolla y desintegra una unidad de comportamiento grupal compuesta esta, por el sistema de todas las interacciones humanas que se producen entre todos los miembros de un grupo.

En esto contexto, una interacción humana la podemos definir como cualquier tipo de envío de información (verbal, no verbal, escrita, electrónica o simbólica) que realiza un miembro del equipo y que conlleva una respuesta en al menos, uno de los demás miembros.

Por lo tanto, para nuestros fines, cualquier equipo o grupo de trabajo (dos o más personas reunidas para logar un fin común) representa una unidad de comportamiento grupal constituido por un sistema de interacciones humanas que obedece a sus propias reglas naturales y que son al mismo tiempo, una extensión o derivación de las reglas que rigen el comportamiento individual.

Por extensión, tenemos que cuando dos o más equipos se unen para lograr un objetivo común, cada uno de ellos, representa un miembro de una nueva unidad de comportamiento grupal que siguen las mismas reglas arriba mencionadas con un factor de complejidad determinado por el incremento en el número y tipo de las interacciones humanas que se producen entre dichos equipos (primer nivel) y los miembros que conforman a cada uno (segundo nivel).

Ejemplificando esto, tenemos que si decides lector ir tú solo al cine, tanto la película como el cine, horario y forma de comportarte dependerán totalmente de ti pero cuando vas con otra persona, tu comportamiento y todas las decisiones antes mencionadas dependerán de la relación que tengas con esa persona y por lo tanto del número y tipo de acuerdos que tengas con ella.  Así la concepción de ir al cine, pasa de un “yo voy al cine” a un “nosotros vamos al cine”.   Ahora imagina ¿cuánto se incrementan las relaciones humanas cuando en lugar de ir dos personas van cinco o más aún, cuando decides que para logar convivencia en tu empresa, vas junto con tu equipo de trabajo con los otros equipos de tu organización?

Representado gráficamente las relaciones posibles, quedaría:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cabe destacar que por sí misma, una interacción es compleja ya que depende de entre muchos otros factores, de la personalidad de quienes participan en ella, sus expectativas, el cómo se llevan entre ellas, lo que se quieren decir, como lo dicen, como lo interpretan y como responden.

En este sentido, las interacciones son como una enredadera en un jardín que si no se le controla se vuelve espesa y cubre lo que va quedando a su paso. En el caso de las interacciones entre los seres humanos, se van generando y seleccionando en relación con los intereses de los grupos.

En las organizaciones (empresas o instituciones) la cantidad y tipo de sus interacciones están determinadas por sus objetivos, procedimientos, funciones y políticas de tal manera que cualquier carencia o falta de definición en cualquiera de estas últimas, llevará consigo una generación no controlada de interacción con una inminente disminución en la eficiencia y productividad de su operación.

Con lo antes mencionado, podemos proponer que para entender y manejar a un grupo de personas es esencial tener en cuenta que más allá de los procedimientos administrativos, el grupo:

  1. Es una Unidad de comportamiento.
  2. Está integrado por miembros que puede estar representados por personas o grupos de ellas.
  3. Opera principalmente a través de interacciones humanas entre sus miembros internos y externos al grupo.
  4. Se puede entender y manejar con base en el Sistema que explica el orden, tipo y frecuencia de todas las interacciones humanas tanto al interior como al exterior del grupo.
  5. Incrementa su complejidad de operación, con el número de interacciones posibles entre sus miembros.

Con lo antes mencionado, tenemos que cualquier grupo humano está compuesto por miembros con capacidad de decisión (voluntad) con un comportamiento fundamentado en un sistema de interacciones que se van conformando de acuerdo con su propia necesidad de existencia y su particular forma de mantener su equilibrio interno y el que guarda con su exterior.

Todo lo antes mencionado nos lleva inevitablemente a conceptualizar a cualquier grupo como un Sistema vivo es decir, como un Organismo que como tal, responde a las leyes de Organización derivadas de la biología y las ciencias sociales.

Por lo tanto, desde la Teoría de la organización para entender a un grupo como un organismo, es importante tener en cuenta los siguientes puntos:

  1. Toda agrupación de elementos con la capacidad propia de reproducirse, equilibrarse, desarrollarse y destruirse es considerado un organismo y como tal opera de acuerdo con las leyes de los sistemas vivos.
  2. La finalidad de todo sistema vivo, es la de garantizar su existencia en el medio y la de mantener el equilibrio entre sus miembros a través de su sistema de interacciones.
  3. Para mantener la existencia y el equilibrio interno, los miembros de todo sistema, cuentan con la capacidad de desarrollar procesos de autorregulación que para la integración y control de grupos, son más importantes que los establecidos por los sistemas administrativos y operativos formales.
  4. El orden y la eficiencia del grupo se conserva manteniendo el nivel de la complejidad de sus interacciones dentro la capacidad del mismo grupo para controlarla.

Con la expectativa de considerar lo dicho anteriormente como argumento suficiente, podemos concluir que para integrar un equipo desde el enfoque de Sistemas de trabajo, es esencial considerarlo como un Organismo que responde a las leyes naturales de la Organización fundamentadas en las ciencias sociales y la biología.

Igualmente es importante tener siempre en cuenta que la administración y la ingeniería nos aportan los modelos de trabajo que al ser los más eficientes y rentables, los debemos asumir como meta de lo que el comportamiento grupal (organismo) debe hacer sin embargo, la forma de modificar dicho comportamiento compete como área de especialidad, a la organización en ambientes laborales.

Marzo   /   2018
Lic. Guillermo Vélez González
g.velez@odhmexico.com
odhvelez@gmail.com
Celular 477 290 6913

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